Aceite de argán para el cuidado integral de la piel y el cabello

Durante mucho tiempo se ha subestimado el aceite de argán marroquí y sus versátiles aplicaciones. En los últimos años, sin embargo, este aceite polifacético ha cobrado cada vez más importancia. Para aprovechar todo el potencial del aceite de argán, es importante comprender qué lo hace tan especial y la versatilidad de su uso para el cuidado de la piel y el cabello.

Aceite de argán: único y precioso

El aceite de argán es un aceite vegetal de alta calidad que se produce exclusivamente en Marruecos. Procede de las semillas del fruto maduro del argán, una de las especies arbóreas más antiguas del mundo. En la actualidad, este árbol sólo crece en una zona limitada del suroeste de Marruecos, que ha sido declarada reserva de la biosfera por la UNESCO para garantizar su protección. En la mayoría de los casos, las mujeres bereberes extraen el aceite a mano de forma tradicional, para lo que se necesitan unos 20 kilos de semillas de argán para un litro de aceite de argán. Debido a su origen, el aceite de argán suele denominarse "oro marroquí".

Amplia gama de usos

El aceite de argán se utiliza en diversos ámbitos. Es un apreciado aceite de cocina, pero no debe calentarse debido a sus ingredientes sensibles al calor. En cambio, suele utilizarse en ensaladas o para refinar platos ya preparados. El aceite de argán también es conocido más allá de las fronteras de Marruecos para el cuidado de la piel, el cabello y las uñas. Se utiliza puro o cada vez más en productos de cuidado cosmético. También se utiliza con fines medicinales y puede tener efectos positivos sobre el sistema cardiovascular, los niveles de insulina y el metabolismo de las grasas.

Ingredientes valiosos

El aceite de argán puro contiene 80 % de ácidos grasos insaturados y 20 % de ácidos grasos saturados, lo que lo convierte en una grasa saludable. Los ácidos grasos omega-6 y omega-9, que el organismo no puede producir por sí mismo, abundan en el aceite de argán, lo que lo convierte en una excelente fuente de estos importantes nutrientes. También contiene vitamina E y fitoquímicos como carotenoides y fitoesteroles, que tienen propiedades antioxidantes y protegen al organismo de los radicales libres. En general, el aceite de argán se tolera bien y los efectos secundarios son poco frecuentes. Sólo se recomienda precaución en caso de alergia a los frutos secos.

Radicales libres y piel

Los radicales libres son subproductos del metabolismo, moléculas que contienen oxígeno y necesitan un electrón para estabilizarse. Son extremadamente inestables y atacan a las moléculas intactas para estabilizarse, lo que puede provocar estrés oxidativo y daños celulares a largo plazo. En la piel, esto puede provocar un envejecimiento prematuro.

El aceite de argán en el cuidado de la piel

El aceite de argán puede utilizarse de diversas formas para distintos tipos de piel y necesidades. Se absorbe rápidamente sin dejar una película grasa.

  • Aceite de argán para la piel seca: La piel seca, en la que la barrera natural de la piel está alterada, sufre a menudo pérdida de humedad y sequedad, lo que puede provocar tirantez y picores. El aceite de argán refuerza la barrera cutánea y ayuda a equilibrar los niveles de humedad, sobre todo por su alto contenido en ácido linoleico, que garantiza una buena hidratación de la piel. Puede aplicarse puro en la cara y el cuerpo dos veces al día o utilizarse en cremas con aceite de argán.
  • Aceite de argán para el cuidado de las manos: Nuestras manos están expuestas a mucho estrés, y el lavado frecuente de las manos, así como el aire seco de la calefacción y el frío del invierno, pueden resecar la piel y provocar la formación de eccemas. Una crema de manos con aceite de argán protege y cuida la piel. Debe utilizarse varias veces al día si es necesario y especialmente después de lavarse las manos.
  • Aceite de argán y regeneración de la piel: El aceite de argán favorece la regeneración de la piel y puede utilizarse para tratar heridas y cicatrices. Mantiene la piel suave y flexible sin apelmazarla. El aceite puede aplicarse puro en las zonas afectadas de la piel.
  • Aceite de argán como cuidado antiedad: por su alto contenido en vitamina E, el aceite de argán tiene un efecto antioxidante y protege la piel de los efectos nocivos de los radicales libres. Si se utiliza con regularidad, también puede mejorar la elasticidad de la piel. Además de utilizar aceite puro, debe aplicarse siempre un protector solar para proteger la piel de los rayos UV.
  • Aceite de argán contra las estrías: Las estrías pueden aparecer no sólo durante el embarazo, sino también en otras personas. Se producen cuando las fibras elásticas de la piel se estiran en exceso. El aceite de argán refuerza la barrera cutánea, estimula la circulación sanguínea y favorece la elasticidad de la piel, lo que puede ayudar a prevenir y aliviar las estrías.
  • Aceite de argán para pieles con acné: El acné no es sólo un problema de adolescentes. Los adultos también sufren a menudo de imperfecciones causadas por un exceso de sebo. El aceite de argán puede regular la producción de sebo y también tiene propiedades antiinflamatorias, lo que puede reducir las imperfecciones.
  • Aceite de argán para la dermatitis atópica y la psoriasis: las pieles sensibles con tendencia al eccema requieren cuidados especialmente suaves con ingredientes bien tolerados. El aceite de argán hidrata las zonas secas de la piel y tiene un efecto calmante, reduciendo el picor y protegiendo la piel de los radicales libres.

El aceite de argán en el cuidado del cabello

El aceite de argán no sólo es adecuado para el cuidado de la piel, sino que también proporciona cuidados naturales para el cuero cabelludo, el cabello y las raíces del pelo:

  • Cuero cabelludo: El aceite de argán tiene un efecto calmante sobre el cuero cabelludo seco y escamoso, estimula la circulación sanguínea y puede regular la producción de sebo.
  • Cabello: El aceite de argán nutre el cabello y mejora su elasticidad, vitalidad y color. Cuida especialmente el cabello dañado y lo protege de la rotura y las puntas abiertas sin apelmazarlo.
  • Raíces del cabello: El aceite de argán, rico en nutrientes, puede fortalecer las raíces del cabello y evitar su caída, que suele estar causada por la falta de nutrientes.

Amplia gama de aplicaciones

Existen varias formas de utilizar el aceite de argán para el cuidado del cabello:

  • Champú con aceite de argán: Un champú con aceite de argán nutre el cabello y el cuero cabelludo durante el lavado. Puedes utilizar un champú especial con aceite de argán o añadir unas gotas de aceite de argán a tu champú favorito.
  • Acondicionador con aceite de argán: Después de lavarte el pelo, puedes aplicar un acondicionador con aceite de argán en los largos y las puntas y dejarlo actuar brevemente antes de aclararlo.
  • Aceite de argán como tratamiento capilar: Un tratamiento capilar con aceite de argán puede dejarse actuar durante al menos 30 minutos o incluso toda la noche. A continuación, acláralo con abundante agua.
  • Aceite de argán para las puntas: Aplica unas gotas de aceite de argán sobre las puntas húmedas o secas para fortalecerlas y protegerlas de las puntas abiertas.
  • Aceite de argán para el cuero cabelludo: Un masaje del cuero cabelludo con aceite de argán durante unos 30 minutos puede ser calmante y nutritivo.

Cuidados caseros con aceite de argán

El bricolaje está de moda, y el aceite de argán ofrece un amplio abanico de posibilidades para los productos de cuidado caseros. Desde tratamientos capilares y mascarillas faciales hasta el cuidado de las pestañas y el cabello, hay muchas aplicaciones posibles para el cuidado DIY con aceite de argán.

Otros aceites nutritivos para el cuidado de la piel

Además del aceite de argán, existen otros aceites valiosos que son adecuados para el cuidado de la piel y que pueden integrarse en su rutina de cuidado cutáneo en función de las necesidades de su piel:

  • Aceite de jojoba: el aceite de jojoba es en realidad una cera líquida y contiene vitamina E, vitamina B6, provitamina A y varios minerales. Tiene propiedades hidratantes y antioxidantes y es adecuado para pieles sensibles.
  • Aceite de menta: El aceite de menta tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que lo hacen adecuado para el cuidado de la piel propensa a las manchas.
  • Aceite de coco: El aceite de coco es versátil y tiene propiedades calmantes, antioxidantes y antimicrobianas. Puede hidratar la piel seca, pero debe utilizarse con precaución en algunos tipos de piel.
  • Aceite de hueso de albaricoque: El aceite de hueso de albaricoque contiene ácidos nutritivos, vitamina E y tiene un efecto suavizante sobre la piel. Puede utilizarse para combatir los signos del envejecimiento y para conseguir una piel flexible.
  • Aceite de almendras: El aceite de almendras contiene vitaminas A, B, D y E, así como ácidos grasos que favorecen la regeneración de la piel y pueden suavizar las cicatrices.
  • Aceite de oliva: El aceite de oliva tiene propiedades antioxidantes, hidrata y da elasticidad a la piel.
  • Aceite de lavanda: el aceite de lavanda es esencial e hidratante, favorece la regeneración de la piel y tiene propiedades antiinflamatorias. Es versátil y adecuado para distintos tipos de piel.

Nota: Aunque la mayoría de los aceites se toleran bien, siempre deben probarse primero en una pequeña zona de la piel para comprobar posibles reacciones como enrojecimiento, tirantez o ardor.

Gracias a su versatilidad, el aceite de argán es cada vez más popular en cosmética. Ofrece un cuidado bien tolerado, intensamente nutritivo y natural para todo el cuerpo.

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